El terremoto que afectó a gran parte de nuestro país, el pasado 27 de febrero, puso a prueba la capacidad de respuesta de ARRIMAQ. Luego de que se vieran en la obligación de abandonar sus oficinas de Ciudad Empresarial, que quedaron en muy malas condiciones, dos días hábiles después esta empresa había logrado restablecerse, reubicar a todo su personal, estabilizar todos sus sistemas y empezar a comunicarse con sus clientes para saber cómo se encontraban.
Como señala Joaquín de la Rosa, Gerente General de ARRIMAQ, “afortunadamente, salvo pocas excepciones, nuestros clientes no fueron dañados por el terremoto de forma preocupante, así es que rápidamente reacomodamos nuestros planes de acción de corto plazo y destinamos lo que fue necesario del parque disponible a reemplazar equipos dañados en clientes de Arriendo y Full Service, tomando la decisión de reservar el parque disponible que restaba sólo para nuestros clientes activos”.
Hoy, a casi tres semanas del terremoto, ARRIMAQ se ha concentrado en dar el máximo soporte posible, fortaleciendo aún más su labor en terreno. “Nuestro objetivo de Continudad Operacional ha sido fuertemente puesto a prueba y hemos podido responder correctamente a nuestra promesa: no sólo hemos mejorado nuestro sentido de urgencia, capacidad de comunicación, criterio e implantación a gran velocidad, sino que también hemos mantenido nuestra planificación para el año 2010 y estamos muy activos en el asesoramiento a nuestros clientes. En definitiva, seguimos adelante con optimismo y estamos preparados para un crecimiento importante”, concluyó el ejecutivo.
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